martes, 28 de julio de 2009

De violeta




Se ilumina la avenida Callao
en una aparición,
Imagen, que nace,
color de noche –
Tenías que estar ahí.

Tú
recorriendo veredas – vidrieras,
Yo
fantasma – esclavo
a tu lado,
mendigando compañía,
atorado en tus sonrisas.

Se pinta, te pinta
mi mente
de violeta,
Esa blusa que halagaba, envuelta en alas,
Me mirabas
–atento, sonriente- te admiraba.

La avenida Córdoba de fondo,
Tus pasos hondos,
Mis manos soles - tus muñecas lunas.
Las estrellas en esa bruma que no pudimos alcanzar.

Mi imagen se desvanece, me devuelve a mi lugar,
Resbalo -capricho- en mi afán de volver.
Ya intentando, estiro los brazos,
buscando abrazo:
el de tus pasos, tu violeta y tus muñecas.


jueves, 23 de julio de 2009

Aliados del alicate

Una lente me esquiva,
Dos lapiceras me apuntan,
El alicate sabe demasiado,
Se calla, no quiere verme sufrir,
También sabe que no corta, que lo podría haber tirado hace unas semanas
Y sin embargo todavía reposa en mi escritorio.

Fuego ausente, duerme en esos fósforos,
que intentan ser luz
al ver al libro beige de vestido a flores, refregar sus autores.

Monótona, otra noche de iguales noticias:
Que las hojas esperan, que las tintas se secan
Que mis dedos prefieren el ruido de las teclas.

Aquellos observándome, pienso en observarlos
Pero me hablan del pasado, aliados del alicate,
Saben tanto - de haber estado,
me incomodan sus miradas, atentas,
Y yo se que no hay culpa,
duda, tal vez.

Me suena parte del cuerpo - que quiere volver a verla,
Se inclina hacia la ventana, la alfombra, el suéter... todo es su boca,
Ese aroma, mi cuarto, desnudos a medias cortas, hablando bajito,
Leves sonidos...
y VUELVO a mi silencio, queda un eco danzando,
Mi mirada lo esquiva,
ella sigue viva, en mi cabeza,
dando vueltas, paseando en mi escenario.

jueves, 16 de julio de 2009

Ni colores de caramelo

Que preciosa tu cintura
¿Cuan perfecta buscas mostrarte?
El orgullo de tus deseos
son espinas que fingen doler
Y no te conforma confundir
sin confundirte,
Ni siquiera entiendes de tu pata en el barro
Ni de tu cara llorando, te sigues creyendo
la sonrisa que te inventas por temor.

No extrañes mas alfombras perfumadas,
Ni colores de caramelos,
porque el pasado no vendrá a rescatarte de tus miserias,
ni el fucsia frío de tus letras te sacará de tu tragedia.

Vamos levántame la voz
Revélate ante mí,
que la vida pasa
apenándose-