miércoles, 10 de junio de 2009

Algo de ella en mi lengua

y ella lucho por otra yugular...
ahora se deja devorar,
masticar por su mandíbula.
A ella le encanta ser el banquete sabroso
calentito y bien servido-
Sólo el que la probó sabe de su gusto,
sólo el que la consumió sabe cuan venenosa es,
solo te deja con su veneno adhiriéndose a los huesos
pidiendo un poco mas,
muriendo sin enfermedad,
buscando en tu lengua algo de ella,
escarbando en tus muelas una miga mas de ese veneno
que abriga y enfría sin acabar.

sábado, 6 de junio de 2009

Mouh Melh

Aquella ala
caminaba empedrados santos
y encontrando una sonrisa de respuesta
decidió media vuelta
y regaló su corazón.

Aquella ala
mujer de belleza a la luz
se busco en
esta ala hombre,
un lugar donde viajar.

Aquellas alas
levantaron vuelos
crearon vientos, aires con nombres,
nubes donde descansar futuros con sabores dulces.

Aquella ala se despertó en la "pacha",
cansada, buscando otro hogar.
Esta ala no baja, todavía vaga en esa atmosfera,
se queda recorriendo los vientos que inventaron,
oliendo los aires que ya no nacerán,
intentando descansar en nubes
que solo le recuerdan en la cara toda esa locura.

A la tierra, cae en gotas la sangre de esta ala
como lágrimas sedientas de amor.
Pero a aquella ala no la manchan, ni si quiera la tocan,
porque esa ala ya no sobrevive en el suelo,
porque esa ala encontró otra ala:
con quien jugar a ser cielo.

lunes, 1 de junio de 2009

Mi fruto

Te molestas,
distancia que deja crecer aire al zanco largo de tu belleza
Porque lo quieres, y la semilla es tu herramienta
Mi fruto, el que devoré y planté en mis entrañas
para que te hagas inmensa
Hechas raíz, te expandes al pubis
y no envenenas.
Careces de frente.
Olvidas a sus espaldas rancias
y no logras,
sabrás de imposible asunto, en un algún punto, en el tuyo-
Astuta mediante cordura bien disimulada,
autentica, de rostro fingido adherido a caras,
secas al alma,
amagas,
escapas de cada sombra rebelde que se refleja de ayer.
En mi espacio me libero de tu absoluta entrega buscando lo contrario,
abrazando a escondidas un deseo,
rogando que si te rascas no me hagas sangrar.